CUANDO ÉL DESAPARECE. EL HOMBRE NARCISISTA

Tú, Cenicienta del nuevo milenio, estás atrapada en una relación de vaivén afectivo y no sabes cómo salir: él, es un hombre que va y viene: un día está presente y tiene una total dedicación hacia ti, al otro, él desaparece, no responde o lo sientes frío.

narcisista

Entonces, cuando los estás sacando de tus contactos, aparece en escena: a su máxima expresión, cargado de entusiasmo, con buenas intenciones y noches llenas de pasión.

Obviamente el consejo más sensato es terminar aquella relación, pero para ti que estás adentro no es tan fácil: siempre esperas que los periodos de lejanía se acorten y la relación al fin se estabilice.

Las razones de este comportamiento pueden ser muchas, pero hoy hablaré de una tipología de hombre muy extendida como apasionante, y que se comporta tal cual; y te explicaré porqué.

CUANDO ÉL DESAPARECE – EL NARCISISTA

Para mí son los mejores, pero también los peores.

Cómo se presentan?

Son brillantes, fascinantes, realizados en su trabajo, y saben muy bien cómo conquistar a una mujer. Yo he conocido varios, ya sea en el trabajo como en la vida privada, y debo admitir que, al parecer, tienen algo que resalta.

Tener una relación – por primera vez – con un narcisista, es vivir una experiencia mágica e irrepetible.

Los narcisistas son buenísimos para enamorarse, pero no son capaces de amar.

Porqué?

Porque el amor implica aceptar al otro por lo que es, con sus virtudes y defectos, y el narcisista no puede hacerlo.

El motivo es simple: En su infancia nunca experimentó este tipo de relación.

El narcisista nunca fue amado por lo que él realmente era.

Fue un niño excesivamente idolatrado y consentido pero solo en la medida en que respondiera a los deseos – bastante excesivos – y a las expectativas de sus padres.

Unos padres que no fueron capaces de mirar sus necesidades propias, pero pretendían la perfección y redención social, impidiendo que manifestara así su propio YO.

Por esta razón, el narcisista nunca será capaz de experimentar una verdadera empatía y ver las necesidades emocionales de su pareja: sólo vivirá para el amor y momentos grandiosos con el fin de mantener intacta su grandiosa (y también frágil) imagen.

El enamoramiento:

El narcisista al inicio será el hombre perfecto ya que en la conquista son verdaderamente excelentes. Y la conquista no es más que un espejo (y una confirmación) en la cual reflejan la propia imagen grandiosa y perfecta. Por lo que, al empezar, su pareja será alzada sobre un pedestal y venerada como la mujer más interesante, especial y fascinante de este mundo… pero al irla conociendo, con sus limitaciones humanas que inevitablemente deben aparecer, la pobre perderá el encantó, cayendo de aquel puesto en que la colocó.

Y en ese momento ella se convertirá en la mala, la causante de sus problemas.

Entonces al llegar a este punto, el narcisista podría:

–Traicionar o dejar a su pareja en busca de algo mejor. Los narcisistas están siempre insatisfechos de lo que tienen y buscarán siempre “lo mejor”, un mejor que lastimosamente nunca llegará.

– Permanecer en la relación: Muchos narcisistas temen a la soledad por lo que comienzan a alternar momentos de armonía y pasión por periodos de distanciamiento y una increíble frialdad. El periodo de distanciamiento les sirve para restaurar la imagen ideal de la pareja y alejarse de sus defectos.

 

El narcisista tras que no tolera los defectos de la pareja, mucho menos los suyos propios, y detesta las confrontaciones.

Si él visualizara una imagen de sí mismo, aunque sea solo una parte, negativa, su frágil autoestima podría romperse en pedazos y para auto conservarse, huirá.

Cómo reconocerlos:

Se les reconoce emocionalmente, porque luego de los fuegos artificiales iniciales, llega siempre el momento en que todo cae. Y no te tomes la molestia de tratar de enmendar la situación.

Obviamente que hay diferentes grados de narcisismo, pero lo que es cierto, es que una relación con uno de ellos estará impregnada de momentos con mucha pasión y idealización, y otros de lejanía, frialdad e incluso odio.

Te pregunto, en tu opinión ¿por aquellos momentos “únicos y mágicos” vale la pena soportar el resto?

Si tienes poder de decisión, una autoestima inquebrantable, te sienta bien un hombre de medio tiempo y de base eres también una narcisista, entonces la relación podría funcionar.

De otra manera, prepara el pañuelo de lágrimas o sal corriendo…

Lo mejor te espera a la vuelta de la esquina.

 

Trad: GM

2018-09-27T22:23:14+00:00

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